Nuestro paso es uno de los más recientes dentro de la semana Santa torrentina , pero no por ello su significación es menor a la de aquellos otros que le precedieron en la traición piadosa de nuestro pueblo .
Cada paso de la pasión , nos transmite un aspecto , un matiz , de la gran lección de amor que Cristo nos ofrece desde su dolor y muerte, sabiendo que nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos (Jn 15 , 13 ).
A partir de los años 60 , se produjo dentro de la Iglesia Católica un movimiento revisionista encaminado a resignificar la figura de Judas . Dicho movimiento , que alcanza una de sus expresiones cumbres en la ópera Jesucristo Superstar quiere ver en el apóstol que entregó a Jesús , más que a un traidor a un desilusionado , a una persona que se habia sentido engañada por un maestro que él consideraba más un lider politico que religioso . Sin embargo , quisiera centrar esta pequeña reflexión en uno de los dos simbolos que identifican esa figura dentro de nuestro Paso .
Además de la bolsa – alusión clara a la venta del amigo por dinero – ,ésta es otro simbolismo – a mi entender más radical y profundo – que es el beso .
En labios de Judas , la caricia por excelencia de la ternura humana, se transforma en aguijón . Su beso constituye de alguna manera la prostitución misma del más profundo y sagrado sentimiento humano. La expresión del amor adquiere el rostro del desamor .
Nada hay más triste para la persona que el verse burlada en su sentimiento : es como si a uno le pisotearan lo más querido e intocable , su propia identidad , su propio espíritu .
Jesús manifiesta esa tristeza cuando al recibir el beso exclama con infinita amargura : ¡ Judas , con un beso me entregas ¡ .
Nuestro Paso ,pues , puede constituir desde ese simbolismo , una lección de humanidad en medio de una sociedad que olvidándose lo afectivo , parece perseguir de forma rabiosa y peligrosamente unidimensional todo aquello que pueda encaminarla hacia lo efectivo , lo rentable y lo ganancial .
No cabe duda que en medio de un mundo marcado por un neoliberalismo económico , tendente a la globalización y que sólo parece tener ojos para maravillarse por los bienes materiales , el beso de Judas puede constituir , desde lo que aquí se ha reflexionado , una voz de alarma que ayude a despertar el sentimiento humano .
Juan Antonio Vives Aguilella





